El silencio que inquietó a la ciudad: por qué tu celular no activó la alerta sísmica el 16 de enero
El 16 de enero muchos celulares guardaron silencio ante la alerta sísmica. Analizamos las causas técnicas, los límites del sistema y cómo asegurarte de recibirla cuando más importa.
El 16 de enero, mientras algunos ciudadanos escucharon el sonido inconfundible de la alerta sísmica, otros miraron su celular con desconcierto. No fue un fallo aislado ni una conspiración tecnológica: fue la suma de varios factores que revelan cómo funcionan —y cómo fallan— los sistemas de alerta en dispositivos móviles.
En México, la alerta sísmica no depende de una sola vía. Conviven tres mecanismos principales: la transmisión por altavoces públicos, aplicaciones móviles especializadas y el sistema de alertas celulares del gobierno (Cell Broadcast). Este último no funciona como un mensaje tradicional; no llega por datos ni por SMS, sino por una señal directa de la red del operador.
Cuando la alerta no sonó, las causas más comunes fueron configuraciones desactivadas en el teléfono, modelos incompatibles, versiones de sistema operativo desactualizadas o saturación momentánea de la red. En algunos casos, el sismo no alcanzó los umbrales necesarios para activar la alerta en determinadas zonas, lo que explica por qué unos dispositivos avisaron y otros no.
Arreglarlo no requiere conocimientos técnicos avanzados, pero sí atención al detalle. En Android, es indispensable revisar que las alertas de emergencia estén activadas en el apartado de “Seguridad y emergencias”, con sonido habilitado incluso en modo silencioso. En iPhone, la clave está en el menú de “Notificaciones”, donde las alertas gubernamentales deben estar encendidas y con permiso para emitir sonido.
También conviene actualizar el sistema operativo, verificar que el operador móvil tenga habilitado el servicio de Cell Broadcast y, como respaldo, instalar una aplicación oficial de alerta sísmica. La tecnología reduce riesgos, pero no sustituye la preparación personal ni la cultura de prevención.
El silencio del 16 de enero dejó una lección clara: en situaciones críticas, la elegancia tecnológica está en la confiabilidad, no en la sofisticación aparente.
Fuente
Servicio Sismológico Nacional (SSN) y Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC).
